¿Te hiciste un InBody y no entendiste nada? 🤯

consultas inbody

Cuando una persona recibe su reporte de InBody, lo primero que suele hacer es buscar su peso.

Después revisa el porcentaje de grasa.

Y, con suerte, observa el metabolismo basal.

Sin embargo, existe una sección que, desde mi experiencia clínica, suele aportar una de las interpretaciones más valiosas de toda la evaluación: el Análisis de Músculo y Grasa (Muscle-Fat Analysis).

Es una gráfica sencilla, pero capaz de resumir en pocos segundos cómo está construida la composición corporal de una persona y, sobre todo, hacia dónde debería orientarse un tratamiento nutricional.

No analiza un solo dato, analiza una relación

Esta sección compara tres componentes fundamentales:

  • Peso corporal
  • Masa muscular esquelética (SMM)
  • Masa grasa corporal

Lo importante no es observar cada barra de forma aislada, sino entender la relación que existe entre ellas.

Es precisamente esa relación la que permite interpretar si el cuerpo necesita desarrollar músculo, reducir grasa o mantener el equilibrio que ya posee.

¿Qué significa el famoso 100%?

Una duda muy frecuente es pensar que el 100% representa un resultado perfecto.

En realidad, no es así.

El porcentaje compara tus resultados con personas del mismo sexo y estatura.

Por ello:

  • 100% representa el promedio esperado.
  • 130% indica aproximadamente un 30% más que el promedio para ese componente.
  • 70% indica aproximadamente un 30% menos.

Este porcentaje no califica tu salud; simplemente sirve como referencia para entender dónde se encuentra cada uno de tus componentes corporales.

La masa muscular esquelética merece especial atención

Dentro de esta gráfica, uno de los indicadores más importantes es la Masa Muscular Esquelética (Skeletal Muscle Mass o SMM).

Se refiere al músculo que participa en el movimiento y que puede desarrollarse mediante el entrenamiento.

Es importante distinguirlo de la masa libre de grasa, ya que esta última incluye también agua, hueso, órganos y otros tejidos.

Por ello, cuando observamos un incremento en la SMM podemos interpretar que existe una ganancia muscular real, mientras que un aumento de la masa libre de grasa no siempre significa que se haya ganado músculo.

Tres patrones que cuentan historias diferentes

Una de las ventajas de esta gráfica es que permite identificar rápidamente distintos patrones de composición corporal.

Composición tipo “C”

En este patrón, la barra correspondiente a la masa muscular es relativamente menor que la del peso y la masa grasa.

Generalmente refleja una composición donde existe una mayor proporción de tejido adiposo en relación con la masa muscular.

Puede observarse en personas con sobrepeso u obesidad, pero también en individuos con un peso aparentemente normal que presentan poca masa muscular y un porcentaje elevado de grasa corporal.

En estos casos, el objetivo del tratamiento rara vez consiste únicamente en perder peso.

Lo verdaderamente importante es reducir tejido adiposo mientras se preserva o incrementa la masa muscular.

Composición tipo “I”

Las tres barras mantienen una relación bastante equilibrada.

Suele corresponder a personas con una composición corporal balanceada.

Sin embargo, una composición tipo “I” no significa automáticamente que la persona goce de una salud óptima.

Todavía es necesario valorar otros aspectos como la distribución de la grasa, la grasa visceral, el nivel de actividad física, los hábitos alimentarios y el contexto clínico.

Composición tipo “D”

En este patrón destaca una mayor masa muscular esquelética respecto al peso y la grasa corporal.

Es una composición característica de personas con un importante desarrollo muscular, como deportistas o individuos que realizan entrenamiento de fuerza de manera constante.

En estos casos, los objetivos suelen enfocarse en mejorar el rendimiento, aumentar fuerza o desarrollar masa muscular sin incrementar significativamente la grasa corporal.

Lo realmente importante no es la letra

Aunque la clasificación en “C”, “I” y “D” facilita la interpretación visual, el verdadero valor de esta gráfica no está en etiquetar a una persona.

Está en responder una pregunta mucho más útil:

¿Qué necesita este cuerpo para mejorar su salud?

Hay personas que necesitan perder grasa.

Otras requieren desarrollar músculo.

Y muchas necesitan ambas cosas de forma simultánea.

Dos personas pueden pesar exactamente lo mismo y presentar estrategias nutricionales completamente distintas porque su composición corporal también es diferente.

El verdadero valor del InBody

Con frecuencia pensamos que el éxito de un tratamiento nutricional consiste únicamente en observar cómo disminuye el peso.

Sin embargo, una pérdida de peso puede representar escenarios completamente distintos:

  • perder principalmente grasa corporal;
  • perder músculo;
  • perder agua;
  • o una combinación de todos ellos.

Por eso, la información que aporta esta gráfica resulta tan valiosa.

Nos permite dejar de preguntar únicamente ”¿cuánto pesa este cuerpo?” para comenzar a preguntarnos:

”¿De qué está hecho ese peso y cómo podemos mejorar su composición?”

Y esa diferencia cambia por completo la manera en que entendemos el progreso nutricional.

Porque una báscula solo mide kilos.

Una evaluación de composición corporal nos ayuda a comprender qué está ocurriendo realmente dentro de esos kilos.

¡Manténgase atento a nuestros temas y publicaciones semanas en nuestro boletin gratuito!

Regístrate y sigue aprendiendo más de nutrición.

We hate SPAM. We will never sell your information, for any reason.